¿Cómo nos afectan los rayos UV?

Los rayos UV son una parte de energía radiante que emite el sol y se dividen en tres tipos: UVA, UVB y UVC. Los rayos UVC son absorbidos por los gases de la atmósfera. Los UVB  alcanzan la superficie terrestre en un  10% aproximadamente. Los UVA llegan a la superficie terrestre en mayor medida, sin embargo los UVB producen daño biológico y contribuyen a las consecuencias que se asocian a la exposición solar como: quemaduras, bronceado, envejecimiento prematuro y cáncer de piel.

El sol emite luz, calor y radiación UV y esta a su vez emana fuerza y vida a la tierra, sin embargo una exposición excesiva y sin control puede producir efectos agudos y crónicos en la salud como es el cáncer de piel, daño en los ojos y supresión del sistema inmunitario.

Otra fuente de rayos UV son las fuentes artificiales de luz, tales como los lechos de bronceado y las lámparas solares,  que son tan peligrosos como la radiación solar y por lo cual también deben evitarse.

Es muy importante saber que cada vez que nos bronceamos, estamos causando un daño irreversible a nuestra piel y que queda registrado en nuestras células. Lo anterior ocasiona un efecto adverso y acumulativo, que puede devenir en cáncer de piel en el futuro.

La exposición en la vida diaria es tan importante como la que se produce durante las vacaciones en climas soleados.  Por lo tanto se recomienda utilizar protector solar con factor de protección solar de 30 o más, sombrero y manga larga todos los días aunque esté nublado.

Recuerde, protegerse del sol, siempre está de moda.

 

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Fuente: Organización Mundial de la Salud